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domingo, abril 01, 2012

Tepeaca


Pasamos Huejotzingo. Seguimos. Cruzamos la autopista por abajo y avanzamos hasta encontrar la desviación a la izquierda y en minutos llegamos. Tepeaca es un pueblo en un terreno plano. Inmediatamente está el cerro.


En el centro está instalado un tianguis, suponemos que dominical. Muchas imágenes religiosas entre la que destaca el Niño Doctor.


Frente a la iglesia hay sendas filas de artesanos tejiendo palmas. Es el día de la bendición de éstas. Y esta escena evoca el poema la Suave Patria del poeta Ramón López Velarde.
...

Si me ahogo en tus julios, a mí baja
desde el vergel de tu peinado denso
frescura de rebozo y de tinaja:
y si tirito, dejas que me arrope
en tu respiración azul de incienso
y en tus carnosos labios de rompope.

Por tu balcón de palmas bendecidas
el Domingo de Ramos, yo desfilo
lleno de sombra, porque tú trepidas.

Quieren morir tu ánima y tu estilo,
cual muriéndose van las cantadoras
que en las ferias, con el bravío pecho
empitonando la camisa, han hecho
la lujuria y el ritmo de las horas.

...


Es tarde y partimos.

En la carretera nos detenemos en dos ocasiones para el paso del tren. Ya lo dijo Elena Poniatowska al titular uno de sus libros: El tren pasa primero. El segundo de estos largos vehículos lleva de pasajeros a migrantes entre la penúltima y última góndola.


En alguna parte de las faldas del Cofre de Perote cayó granizo. Están al lado de la carretera tres pequeñas esculturas de hielo, de granizo.


domingo, octubre 04, 2009

Valle de Perote


La nuebla matinal lo cubre todo. La visibilidad en la carretara es a penas de 100 metros. Las brechas que comunican a los poblados de este gran Valle están escoltadas por magueyes.


Hay grandes nopaleras con su fruto maduro.


Como en un pasaje rulfiano, al fondo se advierte el casco de lo que fue la hacienda Techachalco.


lunes, diciembre 24, 2007

Tehuacán

Por la mañana, de ayer, salimos a Tehuacán, Puebla. En el intermedio entre la celebración religiosa y la comida, caminamos por el centro de la pequeña ciudad. Es como en la mayoría de las ciudades mexicanas: El parque al dentro, y en centro de éste el Kiosco, la Catedral hacia uno de sus lados y en otro el Palacio, en este caso municipal. Nos retiramos de allí a disfrutar de una rica barbacoa, acompañada de un mezcal y cervezas. Luego regresamos.