
Este pueblo hace honor a su nombre, todo es verde. Al fondo, después del valle de Orizaba, el Citlaltepetl, como fiel vigía de estas tierras. Estuve allí algunos días de la semana que terminó. Por las mañanas, al salir de la habitación, la imagen que tenía a la vista fue ésta que comparto, después las nubes y la niebla lo cubrían.
